25 julio 2009

El consumo de información chatarra

Qué es el consumo chatarra?

Llamamos “chatarra” a todo “alimento” que nos produce un daño al organismo por no contener los elementos básicos que nuestro cuerpo necesita para su buen funcionamiento. Trabaja llenando nuestro cuerpo con cosas que no nos sirven y que sólo nos quitan el “hambre” por las cosas que son necesarias y que nutren nuestro ser. En el caso de la información chatarra nos referimos a toda la información que consumimos conciente e inconscientemente de los medios masivos de comunicación, (especialmente de la televisión) que no tiene ningún valor ni cultural ni social y que no nos otorga beneficio alguno.
















Programas chatarra

En México enfrentamos el grave problema del consumo excesivo de información chatarra, ya que nuestro interés (al igual que en la comida) lo situamos alrededor de las cosas que nos parecen más “deliciosas” basadas principalmente en el morbo y en el humor simplón. Llenamos nuestra cabeza con información que nos apetece, pero dejamos fuera la que en verdad necesitamos para desarrollarnos como seres humanos, no hablando sólo en sentido cultural, sino en sentido de educación general. Sería bueno que ahora que estás leyendo esto te pongas a pensar en los siguientes cuestionamientos: ¿Cuántas noticias del mundo internacional sobre la guerra o sobre la problemática ecologista conoces actualmente? ¿Cuántos chismes de programas como La oreja o Ventaneando te sabes? ¿Cuántos nombres de pokemones conoces? ¿Cuántas letras de canciones podrías cantar de memoria? ¿Cuántas estrategias para pasar Halo 1, 2 y 3 hay? ¿Porqué contestamos acertadamente a las últimas preguntas y pasamos la primera de largo? Muchas veces no es que no pongamos atención, es simplemente que no tenemos educado a nuestro cerebro, lo tenemos acostumbrado a la información chatarra.

Como moderar la información chatarra

El motivo por el cual asimilamos mucha de la información es porque tenemos un gusto hacia ello, no pueden decir que realmente es más fácil recordar los 150 pokemones con su forma, nombre, evoluciones, clase y poderes que recordar la tabla periódica con sus elementos. El problema radica en que no nos gusta aprendernos la tabla periódica (francamente ¿A quién si le gustaría?). Debemos de estar concientes que no todo lo que hacemos tiene que gustarnos, a mucha gente no le gustan las verduras, sin embargo debe de comerlas aunque un helado de chocolate sea más rico. Es importante aprender a APRENDER, ya que muchas veces hacemos a un lado cosas que son realmente interesantes, pero que no apreciamos. Debemos de hacer conciencia sobre lo que es bueno y lo que es dañino ¿De qué nos sirve saber si a Fabián LaValle lo golpeó un sexo servidor? Hay que evitar este tipo de programación que no tiene un sentido ni informativo ni crítico. Ahora, no digo que sólo vean History y Discovery Channel, pero si pido que tengan una mentalidad más crítica. Se puede consumir chatarra y disfrutarla bastante, pero nunca en exceso.

Cuando no se puede evitar

Muchas veces nos encontramos con que estamos bombardeados por la información vacía; aunque no queramos se nos pegan las tonaditas de los comerciales y los últimos chismes que avisan entre programas sobre los famosos. Muchas veces nos repiten tanto este tipo de mensajes que no hay manera de que no los captemos. Es por ello que no debemos basar nuestra vida alrededor de la televisión. Existen muchos medios de comunicación que nos permiten ser más selectivos a la hora de elegir que retener, tal es el caso de los periódicos y revistas, donde nosotros leemos lo que queramos libremente. También es importante leer libros, para muchos esto significa clavarse un puñal en un costado y correr un maratón, pero no hay que tomarlo tan drásticamente, podemos realmente cautivarnos con una buena novela de García Márquez o con un libro científico de Stephen Hawking o talvez meternos en un mundo de terror por medio de Stephen King. Existe un universo de conocimiento escrito y algo en la vida nos tiene que interesar.

Encontrarle el gusto a las cosas

A los que no les gustan las verduras, talvez les agraden más con sal y limón. Debemos buscarle el lado bueno a los que nos enseñan en clases, si el maestro es lento y habla como recitándole a los muertos, hay que tener la iniciativa de preguntar, de indagar por nuestra cuenta y de no quedarnos con las ganas de saber más. No podemos culpar al que se pone frente a nosotros, sino a nosotros mismos.Ser autodidactas muchas veces pude ser más beneplácito para nosotros y al mismo tiempo generarnos una mejor retentiva y comprensión. Nosotros no somos micos amaestrados, debemos tener una opinión crítica y saber alzar la voz con argumentos válidos cuando así se necesite, pero para hacerlo es necesario saber de lo que se está hablando, hay que conocer de todo, aunque sea un poco, esto nos permite no sólo establecer conversaciones interesantes, sino que nos hace personas que tienen algo más que aportar. ¡Qué aburrido es oir a una persona contando sus anécdotas, por mejores que sean, una y otra y otra vez!

Un futuro que ojalá no nos alcance

Vivimos en una época en la que nos da flojera todo, por ello no ejercitamos ni el cuerpo ni la mente. Es importante mantener sanos a ambos, no podemos alimentarnos solamente de productos chatarra y programas digeridos que nos impiden desarrollar nuestras habilidades, recomiendo para cada uno de ustedes leer el libro de Farenheit 451 escrito en 1953 por Ray Bradbury que habla sobre una sociedad no tan futurista que ya no lee, una sociedad a la que le dan todo en la mano y se les impide pensar, donde los bomberos no apagan incendios; queman libros. Es la sociedad en la que nos estamos convirtiendo, llena de apatía hacia todo lo que nos rodea, incluso hacia nosotros mismos, no podemos caer en algo tan bajo, es importante hacer conciencia real de lo que somos como humanos y lo que queremos ser, para ello es indispensable “alimentarnos sanamente”.

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