Un joven lo conduce.
El semáforo en rojo.
Frena y observa que la otra vía esta libre, su vehículo es de modelo reciente y esta muy bien cuidado, de repente otro vehículo se detiene a su lado, no puede fijarse en el conductor pues tiene los vidrios polarizados, el auto es también muy elegante de color negro.
De la nada se escucha el rugir del motor del vehículo negro, una, dos, y tres veces seguidas.
El joven, se sonríe y hace lo mismo, acelera mientras el semáforo aun esta en rojo, rechinan las llantas de ambos vehículos, el joven sin pensarlo suelta el freno y el auto sale disparado a toda velocidad.
Dos pequeños niños que tomados de la mano, cruzaban la calle, son las víctimas del joven y su auto, habían observado que el semáforo les marcaba el paso libre, pues sus padres así les enseñaron, lo siguiente que se escucha, son las sirenas, los dos niños están en el pavimento cubiertos de sangré, un montón de chatarra es lo que quedo del hermoso BMW.
Se estrello en un muro.
El joven, quien sabe como, logra salir con vida y puede observar la tragedia.
La policía llega y lo arrestan, los niños son cubiertos con sabanas, se observa a un hombre y una mujer que lloran abrazados, la multitud esta consternada y no se explica lo ocurrido.
Se observa de nuevo el semáforo que marca verde y el auto negro aun ruge su motor, el vidrio derecho empieza a bajar, adentro, con una sonrisa de oreja a oreja esta el diablo.
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