
Ronnie Biggs, conocido como el "ladrón del siglo" por el asalto al tren de Glasgow (Escocia) en 1963, fue hoy oficialmente puesto en libertad, un día después de que el Gobierno británico le concediese la excarcelación por su mal estado de salud.
Biggs, que mañana cumple 80 años, fue trasladado el pasado 28 de julio desde su celda en la prisión de Norwich (este de Inglaterra) a un hospital cercano aquejado de una neumonía severa, y los médicos consideran que "no hay mucha esperanza" para su recuperación.

Fue el ladrón más admirado, el fugitivo más famoso, el delincuente más iconoclasta y burlón del mundo. En 1963, asaltó el tren postal Glasgow-Londres cargado con el dinero que los bancos enviaban a la capital británica. Fue un golpe perfecto, calculado con precisión, que no dejó ninguna víctima fatal. Sin embargo, algo salió mal y muchos integrantes de la banda fueron atrapados. Ronnie Biggs logró escapar para vivir una excitante vida de prófugo. Cuando lo encontraron estaba disfrutando de las playas de Río de Janeiro y por un artilugio legal no podía ser extraditado.
Su sediciosa figura desprestigió a Scotland Yard y las autoridades se obsesionaron con atraparlo. Pero Ronnie, que siempre se sale con la suya, un día se entregó. Sorpresivo final para una folletinesca vida.
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