Querido Hermano, mi humilde opinión es que todos los que nos llamamos a nosotros mismos Cristianos deberíamos examinar en donde esta puesta nuestra base de predicación.
Porque tanto peca el que insinúa que si NO tenemos dinero no somos bendecidos.
Como el que insinúa que SI tenemos dinero Dios nos va castigar.
Creo y he aprendido que ambos extremos son falsos, pues claro que la mayor riqueza no viene de las cosas materiales o de las monedas o billetes, más bien las riquezas que debemos anhelar son las que están en los cielos.
Yo conozco mucha gente que se va por uno u otro extremo, y utilizan la palabra para excusar su actitud, y es que la palabra es tan sencilla Hermano, que yo no sé porque nos hacemos bolas.
Dios ama tanto al rico como al pobre, al que tiene mucho y al que tiene poco, al que camina descalzo y al que va en su yet privado. El punto esta querido Hermano y la pregunta sería: En donde esta puesto nuestro corazón y esperanza?
La prosperidad es buena, pero hay gente que solo va a la Iglesia esperando que Dios lo bañe en riqueza, algunos Pastores o lideres olvidan hacer énfasis en que primero tenemos que santificarnos antes de andar pidiendo ser ricos y que más infinitamente vale el amor y perdón de Dios Todopoderoso que todas las riquezas del mundo.
Pero también está el otro extremo en donde algunos otros dicen, "Hermanos a Dios no le gusta que tengamos dinero, ser rico y prospero financieramente es ser un pecador consumado, el dinero solo sirve para destruirnos, etc. etc.".
Yo digo que son hipócritas, porque mientras ellos tiene casa y carro propio, muchos hermanos no tienen, y en gran parte es porque les da miedo, si!! Tienen miedo tener, porque les han dicho que ser rico es mal visto por Dios, eso es mentira de Satanás, tanto peca un rico como un pobre, tan orgulloso y altivo puede ser uno que no tiene nada como el que tiene todo el dinero del mundo, tan egoísta puede llegar a ser el que solo tiene un pan, como el que tiene una cadena de restaurantes, ¿o no lo ha visto usted?.
Hermano, Varón de Dios, en que estamos basando nuestra predicación? en atacarnos unos a otros, en señalarnos? no dijo el Señor que primero veamos la viga en nuestro ojo?.
La pobreza no es de Dios, y el amor al dinero menos.
Dos cosas claras que se complementan, todo para llegar a ser buenos hijos de Él.
En resumen, el ser pobres o ricos no nos hace ni mejores ni peores seres humanos, mucho menos mejores hijos de Dios, amar al Señor sobre todas las cosas es una decisión personal de cada uno, así como arrepentirse y buscar su perdón de pecados.
Dios no nos quiere ver descalzos, desnudos, enfermos y con hambre, ni que veamos a nuestros hijos pasar todo eso, eso es maldición y NO es el deseo del DIOS que conocemos.
Ahora bien antes de enamorarse del dinero es mejor pasar por todo lo anterior, pues el camino ancho ya sabemos a dónde lleva.
DIOS LE BENDIGA.
Erwin Cordón.
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